La muestra recoge más de ochenta exposiciones.
El polideportivo y el Gaztegune se convierten en el nuevo centro destinado a esta popular actividad.
El coleccionismo lo abarca todo y los hay que guardan todo tipo de utensilios relacionados con un mismo tema o personaje.
"¿Seguro que tienes más de cuatro piezas de un mismo artículo?". Esa es la pregunta que lanzan los miembros de Bitxikiak a todos aquellos que se interesan por cómo comenzaron a recoger las muestras de sus colecciones. Para muchos, las colecciones forman parte de sus vidas y, en algunos casos, se ha convertido en parte de la herencia de padres a hijos, pero curiosamente la gran mayoría conservan más de una colección. Y es que esta práctica "engancha".
"Los propios museos son una muestra de coleccionismo y el exponer forma parte de la afición", destaca Antonio López, presidente de Bitxikiak, la Asociación mungiarra organizadora del certamen, que se ha convertido en la más importante de todo el norte peninsular. Aunque señala que "lo difícil es saber catalogar las piezas y ordenarlas correctamente."
Para ello, 48 comercios de Mungia llevan una semana luciendo en sus escaparates muestras de todo tipo de colecciones recogidas durante años por sus dueños. Además, el polideportivo municipal, lugar al que este año por primera vez se ha trasladado la feria, acoge otras muestras de todo tipo hasta completar las ochenta anunciadas por la organización. En ellas se puede encontrar todo tipo de objetos o artilugios, algunos en desuso, como los molinillos de café manuales, y otros curiosos, como una muestra de legos o una de dragones y caballeros. Desde sellos, monedas, vasos, tebeos, minerales, juguetes antiguos, mariposas disecadas, mapas antiguos, pins, radios, animales de goma, libros, bastones de madera tallados, cajas de hojalata, etc... Todo está presente.
La muestra de este año se divide en tres áreas, una zona de exposiciones, otra de intercambio, con mesas puestas a disposición del público asistente y una última de compraventa, con la presencia de más de treinta comerciantes llegados de todo el Estado que ofrecen material de coleccionismo, como álbumes de catalogación o nuevas piezas de todo tipo. Asociaciones de coleccionistas de Huesca, Cataluña, Madrid, Asturias o Canarias también están presentes colaborando al éxito de esta apuesta de Bitxikiak.
Cientos de personas ya han pasado por el polideportivo, así como por el Gaztegune, situado enfrente y la carpa intermedia. El cambio de ubicación -hasta ahora la feria se situaba en el entorno de la plaza y el frontón-, se debe fundamentalmente a un problema de espacio: "Aún así, hay expositores que se han quedado fuera porque no hemos tenido sitio para ellos", relatan desde la organización. El traslado ha motivado alguna queja "ya que queda más apartado", señalan miembros de la Asociación gasteiztarra Orratz, aunque Antonio López, presidente de Bitxikiak, defiende que "la nueva ubicación está cubierta, por lo que el mal tiempo que nos acompaña no nos afecta, y en esta zona es más fácil aparcar."
Todo un éxito el de la feria que cada año acoge a más visitantes y que supone un gran esfuerzo para sus organizadores. "Estamos muy cansados, pero ver el fruto de tanto trabajo es una gozada", señala Jon Imatz, miembro de la organización.
lugar de intercambio El mundo del coleccionismo es muy dispar, "cada cual colecciona lo suyo", recuerdan desde la propia asociación mungiarra, pero este tipo de encuentros sirven para algo más que para mostrar sus colecciones. "Aquí encuentras todo tipo de artículos y consigues ampliar tus colecciones", afirma el mungiarra Josetxu López. Para la joven Irati Lauzirika, la feria mungiarra supone un escaparate ya que "normalmente cada uno guarda sus colecciones en casa, y estas ocasiones sirven para exponer lo que guardas, para que la gente que normalmente te rodea, descubra algo diferente en ti". La casa de Irati es la muestra de que el coleccionismo se extiende. No en vano, sus tres hermanos y sus padres también recogen diferentes objetos, borragomas, sacapuntas, pins, cuentos en diferentes idiomas o pañuelos de fiesta, entre otros, aunque de momento, no tienen problemas de espacio "cada uno guarda sus colecciones en su cuarto", confiesa la joven.
Esa herencia, de padres a hijos, también se extiende a otros miembros de la agrupación. Antonio López, por ejemplo, tiene en total cuatro colecciones, aunque la de monedas es a la que más tiempo le dedica. Su colección es en realidad "la suma de dos" ya que su padre inició esta afición y él fue "el único hijo que siguió sus pasos" y, por tanto, el que heredo el 'botín'.
Cuenta Antonio que las ferias, como la que se celebra en Mungia, no sólo sirven para intercambiar o encontrar nuevos objetivos, sino, sobre todo, "para mantener conversaciones, iniciar amistades y crear ambiente. Para Jon Imatz, otro de los miembros de Bitxikiak, las ferias son especiales "por el ambiente que se crea" aunque recuerda que no todos los objetos son susceptibles de ser intercambiados, por lo que "muchos acaban iniciando nuevas colecciones de marcapáginas, sellos o monedas sólo por ese contacto".
La muestra recoge a decenas de visitantes llegados desde diferentes puntos del Estado, como es el caso de Jesús Talavera, comerciante llegado de Madrid, comunidad a la que pertenecen otros cuatro puestos de compraventa. Jesús, que lleva visitando Mungia los últimos tres años, reconoce que "ya hasta nos conocemos la comarca". Para él, lo realmente destacable es "el ambiente que se crea y el nivel de compraventa." Para este amante de los sellos y las postales, "la plaza se quedaba pequeña". Otros de los visitantes son los miembros de Orratz, la asociación gasteiztarra que cuenta a miembros como Álvaro Tolosa, quien conserva más de 15.000 pins. Esta agrupación celebrará en mayo su tercera feria de coleccionismo - "más pequeña que la mungiarra"-, reconocen, y afirman tener mucha relación con Bitxikiak: "Algunos hasta somos socios", dice orgulloso Tolosa.
Al detalle
· Horario. De diez de la mañana hasta las 14:30 horas la feria abrirá hoy de nuevo sus puertas.
· Premios. En la jornada de hoy se repartirán algunos obsequios promociónales entre los asistentes.
· Variedad. Todo tipo de objetos son susceptibles de ser coleccionados, y la Feria es una buena muestra de ello.
· Material propio. Bitxikiak edita material propio como pins, marcapáginas, bolígrafos, lápices, azucarillos, placas de cava o postales.
la cifra
5.000
· Visitantes. El pasado año las cifras rondaban esa cantidad que en esta edición se espera superar.
algunas colecciones curiosas FOTOS jOSE m. mARTINEZ
Irati Lauzirika
Libros de Harry Potter
Irati, estudiante de apenas 17 años colecciona todo tipo de objetos relacionados con los libros de Harry Potter, "desde que leí la primera novela, la historia me enganchó y poco a poco empecé a conseguir objetos que tenían algún tipo de relación, por lo que al final surgió lo de la colección" relata la joven entre libros, capas, juguetes, paraguas o camisetas. "No busco especialmente objetos que añadir a mi colección, simplemente por casualidad encuentro piezas que me gustan."
Josetxu López Garai
Palillos chinos, monedas y calendarios
Palillos chinos, monedas, calendarios, las colecciones de este joven mungiarra son dispares al igual que singulares, ya que los almanaques, sólo son validos si son del año 2005 "hay que ponerse límites" recuerda. Tiene ya más de 3.000 calendarios del año "en que acabé la carrera" aunque cree que son "pocos en comparación con otros coleccionistas". Las ferias son para este informático, una forma de crear ambiente "en dónde además aumentas tu colección".
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